viernes, 22 de diciembre de 2017

Tema 3: La enseñanza de lenguas extranjeras en el contexto nacional e internacional


Como ya se ha explicado, la correcta elección de la metodología que se va a emplear en el aula es esencial. Así, dentro de los métodos con mejores resultado se encuentra el aprendizaje por proyectos o PBL según sus siglas en inglés (Project-Based Learning) Este permite que el alumnado adquiera conocimientos y competencias clave del siglo XXI a través de proyectos que dan respuesta a problemas de la vida real.



En este tipo de aprendizaje, el alumno es el protagonista de su propio proceso de aprendizaje, por lo que el papel principal ya no recae únicamente en el docente. Gracias a este protagonismo, el alumno desarrolla una autonomía y una responsabilidad que le serán de gran utilidad en su futuro profesional y personal. El alumnado es, por tanto, el encargo de planificar y estructurar el trabajo y de elaborar el producto final. Por su parte, el docente se encarga de guiar y apoyar al alumnado durante todo el proceso. Es decir, sirve de guía y de mediador.

Gracias al aprendizaje por proyectos, el alumno es capaz de demostrar lo que ha aprendido, ya que no se basa únicamente en la memorización de contenidos que más tarde el alumno va a olvidar. Este método de aprendizaje se caracteriza, también, por estar limitado en un tiempo concreto, lo que permite la organización de la tarea por parte del alumnado. Además, una de las principales características es que al trabajo individual de cada alumno se suma el trabajo en equipo, pues se trata de un proyecto que debe ser abordado de forma colaborativa. Así pues, el proceso es tan importante como el resultado.

Para poder poner en práctica este método de la manera más efectiva es de vital importancia que el diseño de la tarea elegida para el proyecto esté lo mejor diseñada posible por parte del docente. De este modo, se propone un ejemplo práctico en esta entrada que ilustrará lo explicado hasta ahora. Para ello, se parte del libro de texto English Unlimited. La unidad 2 de dicho libro trata sobre vocabulario relacionado con un viaje a un país extranjero. Dentro de esta unidad, el libro de texto plantea ejercicios de rellenar huecos con el vocabulario aprendido o elaborar frases breves que describan una experiencia en el extranjero.
Así, la docente ha decidido partir de esta unidad para elaborar un proyecto, que consistirá en organizar una salida al museo más relevante de la ciudad de destino y elaborar una guía en la que se presenten las obras más características que se pueden encontrar en dicho museo. Para comenzar con el proyecto, la profesora establece un tiempo limitada para la realización del proyecto, que en este caso durará un trimestre y se dividirá en sesiones de 50 minutos. Además, para este proyecto, la profesora ha contactado con otros departamentos del centro, como el Departamento de Lengua Castellana o el de Geografía e Historia. Así, los alumnos comprenderán la importancia de la colaboración en un método de aprendizaje como este.



En la primera sesión, la docente de la materia de Primera Lengua Extranjera: Inglés explica al alumnado la idea propuesta. La profesora se cerciora de que este proyecto sea bien recibido por cada uno de los alumnos de la clase, pues para que tenga éxito es necesaria la motivación y el interés del alumnado. Ante la aceptación por parte de los estudiantes, la profesora aporta una serie de pautas que serán necesarias para la correcta realización de la tarea.
En primer lugar, la docente divide a la clase por grupos y asigna a cada uno de los grupso una actividad determinada. La primera de ellas consistirá en buscar información en inglés sobre las obras más destacadas del museo que van a visitar y poner en común la elección de cada integrante del grupo. Así, los alumnos deberán llegar a un consenso sobre las obras que van a incluir en las guías. Con esto, la profesora se asegura de que el alumnado trabaje en equipo y de que cada miembro aporte ideas y conclusiones.
En segundo lugar, la docente asigna a los alumnos las actividades que tendrán que realizar en otras materias, aunque serán los propios docentes de dicha materia los que procederán a la explicación de la actividad. Así pues, en la materia de Geografía e Historia, los alumnos contrastarán la información que han encontrado en material escrito o en la red con los contenidos que incluye la materia. Para ello, el docente encargado proyectará en el aula vídeos o largometrajes que hablen de la época que enmarcan las obras escogidas o de sus pintores.
Más tarde, en el aula de Educación Plástica, Visual y Audiovisual, los alumnos diseñarán las guías que van a presentar a sus compañeros del centro en la salida didáctica al museo. En esta materia, podrán contar con la ayuda del profesor o profesora para el diseño artístico de la guía, que realizarán tanto de forma manual como con la ayuda de presentaciones interactivas que les servirá para incluir las Tecnologías de la Información y la Comunicación en su proyecto.
En la siguiente sesión, la docente de la materia de Inglés propone la presentación del contenido que han elegido para las guías en el aula. El motivo de este ejercicio es que los alumnos deberán comentar entre sí su opinión sobre la elección de los otros grupos y, una vez se hayan planteado todas las ideas, cada grupo deberá redactar en inglés un breve comentario, utilizando el vocabuario que se les presenta en el libro de texto, sobre las obras que más les han gustado de la elección de otro de los grupos. Una vez hayan realizado el comentario, la profesora formará de nuevo grupos rotando a los integrantes de cada uno, con el objetivo de conseguir que todos los alumnos y alumnas se relacionen entre sí sin guiarse únicamente por amistades o afinidad. De esto modo, se trabaja con la interacción entre alumnos. Además, la docente observará el proceso que cada grupo de alumnos sigue para la ejecución de las actividades hasta ahora propuestas.
Finalmente, una vez los alumnos hayan aportado ideas, ideado el diseño de las guías y contrastado la información que han recogido, podrán proceder a plasmar sus elecciones en la guía. La docente guiará a los alumnos con unas pautas que establezcan, por ejemplo, el orden de los factores que se deben tener en cuenta en una guía, tales como: autor/a, fecha, título de la obra, características o impresiones que transmite dicha obra.

En cuanto a la evaluación, la docente tendrá en cuenta, principalmente, el proceso de elaboración de la guía que han llevado a cabo los alumnos. Para ello, valorará el grado de participación e interés mostrado en el proyecto, así como la buena organización del tiempo disponible y la correcta estructuración del trabajo. Asimismo, el alumno se encargará de realizar una autoevaluación de sí mismo y de sus compañeros, con el fin de que sean capaces de demostrar lo que han aprendido durante todo el proceso.

En conclusión, este proyecto, como muchos otros, nos muestran la garantía de éxito que pueden llegar a conseguir si se diseñan de forma adecuado teniendo en cuenta las dificultades y destrezas de cada estudiante. De este modo se fomenta la integración y la interacción entre alumnado y profesorado y se propicia el trabajo en equipo, que resultará de gran importancia en el futuro laboral y personal de los alumnos y alumnas.

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