Esta sesión se dividió en dos partes:
una con la profesora Ana y la otra con Luz. En ella tratamos otro de los
aspectos que me parecen fundamentales en la educación: la tutoría.
A pesar de
que es opcional ser tutor de un grupo, creo que todos los docentes capacitados
para ello deberían involucrarse en la acción tutorial. Como vimos, la tutoría
no se basa en pasar el tiempo o en utilizar esta hora para hacer deberes o
repasar para un examen. Los profesores deben saber cómo sacar el mayor partido
de estas sesiones, ya que, a pesar de ser escasas, pueden resultar muy útiles.
Estoy muy de acuerdo con la idea que se nos planteó en clase sobre el aprovechamiento
de estas horas de tutoría como repaso o refuerzo de la clase de lengua
extranjera. Es decir, como futura docente de inglés, creo que se le puede sacar
mucho partido a la utilización de la lengua en las tutorías. Además, si bien es
cierto que pueden servir de refuerzo de la lengua, también es importante saber
que en las tutorías, los docentes deben tratar temas de relevancia para el
desarrollo integral del alumnado y no solo centrarse en el uso de la lengua
extranjera. En las horas de tutoría, el tutor debe saber escuchar a sus
alumnos, favorecer la relación entre ellos, apoyarlos y motivarlos, tratar
temas útiles y saber captar problemas o deficiencias. En cuanto a favorecer las
relaciones que se crean entre los estudiantes, me gustó mucho una de las actividades
que hicimos en esta sesión, que trataba de relacionar a un compañero con el
dato curioso que había elegido para describirse a sí mismo. Considero que una
actividad de este estilo es muy beneficiosa para establecer un buen contacto
entre alumnos.
Otro de los temas que tratamos fueron
los grupos PMAR. En mi opinión, y tras conocer la experiencia de nuestras
profesoras como docentes de estos grupos, vale la pena trabajar con estos
alumnos. Los grupos PMAR están pensados para ayudar a aquel alumnado con
dificultades de aprendizaje o con alguna discapacidad. Me parece muy
enriquecedor poder guiar a través de la enseñanza y el aprendizaje a alumnos
que presentan dificultades, ya que creo que te hace crecer como persona y ganar
puntos como docente.
Por último, me gustaría hablar de forma breve de los auxiliares de conversación, ya que en esta sesión también comentamos la figura de este tipo de docente. En mi opinión, suponen una herramienta de aprendizaje muy valiosa, ya que se trata de hablantes nativos que prestan sus servicios en el aula y que ayudan a adquirir mejor la lengua extranjera y a comprender otros culturas ajenas a la nuestra.
Por último, me gustaría hablar de forma breve de los auxiliares de conversación, ya que en esta sesión también comentamos la figura de este tipo de docente. En mi opinión, suponen una herramienta de aprendizaje muy valiosa, ya que se trata de hablantes nativos que prestan sus servicios en el aula y que ayudan a adquirir mejor la lengua extranjera y a comprender otros culturas ajenas a la nuestra.
La actividad que he diseñado para esta
sesión está relacionada con la tutoría, debido a la importancia que considero
que tiene según lo que he explicado anteriormente. La duración de la actividad
se encuadra dentro de los 50 minutos que dura la tutoría y se puede aplicar a
cualquier grupo. La idea que plantearía como tutora sería recrear un nuevo
mundo, partiendo de cero.
Para comenzar la actividad, daría
instrucciones claras y sencillas a los estudiantes: de forma individual, deben
organizar una lista en la cual incluyan las reglas o normas que cada uno de
ellos establecería en un mundo nuevo en el cual habita una nueva sociedad
humana. De esta forma, cada alumno tiene la oportunidad de plasmar sus
pensamientos en cada una de sus normas. Tras unos cinco minutos de trabajo
individual, los alumnos formarán grupos de cuatro personas y comentarán los
resultados entre todos. Durante este ejercicio, cada alumno expondrá su opinión
sobre las decisiones de sus compañeros de grupo, a través del acuerdo o el
desacuerdo con cada una de las reglas. Una vez se haya producido este debate,
cada grupo deberá llegar a un consenso, produciendo, así, las reglas que
establecerían entre los cuatro miembros.
Finalmente, en los últimos cinco o diez
minutos de la sesión, los estudiantes y el docente podrán intercambiar
opiniones, cuyo objetivo es observar cómo cada persona emite un juicio de valor
diferente en ciertos aspectos. Considero que esta actividad resultaría muy
interesante para ver las diferencias en cuanto a valores de cada estudiante y
analizar el por qué de las diferencias de pensamiento entre miembros de una
misma sociedad. Además, creo que favorecería el trabajo en equipo del alumnado
y el interés por comprender los motivos de sus compañeros en aquellas opiniones
que no comparten.


Apenas dedicas un párrafo a los auxiliares de conversación y no tratas el tema de las secciones bilingües. Aprovecho también para decirte que no has hecho la reflexión sobre la sesión del tratamiento de los libros de texto ni has comentado las entradas del DVC ni el artículo de Russell Stannard.
ResponderEliminarUnha puntualización: non é opcional ter titoría, depende das necesidades do centro: nos grandes casi todos os profes teñen titoría, nos pequenas ás veces non.
ResponderEliminarSe cadra a actividade que propós, que me parece interesante, pretenda abarcar demasiado. Podeías centrala máis si limitas as regras por exemplo, a algo máis abarcable: un centro escolar, un aula de clase, unha comunidade de veciños, mesmo un grupo de amigos/as.